Mi esposo perdio su empleo y pelea conmigo

mi marido quedo sin trabajo

Perder el empleo es una situación traumática para toda persona, pero cuando el proveedor es el marido, este problema es aún mayor ya que siente un gran peso en sus espaldas debido a la responsabilidad de mantener el hogar.

Asimismo, la personalidad juega un papel relevante al momento de enfrentar la pérdida del trabajo, independiente del cargo, puesto o remuneración que se tenía. Existen hombres positivos, que no se dejan estar, seguros de sí mismos y bien dispuestos a salir adelante como sea. Otros, en cambio, tienden a rebelarse, a culpar a todos los que lo rodean de su situación y son incapaces de ver la mano que algunos tratan de tenderle.

En algunos casos existen hombres que se niegan a contar su infortunio a su pareja tratando de seguir con la rutina a la que estaban acostumbrados, pasando muchas horas fuera de la casa: van a ver a los amigos, fijan algunas entrevistas, hacen uno que otro contacto; la idea es no estar en casa para no despertar sospecha alguna.

En estos casos, eventualmente la verdad sale a flote y es en ese instante donde comienzan los problemas, ya que la esposa no comprende por qué su pareja no busca apoyo en ella y él no quiere sentir que fracasó como proveedor.

Aquí puede ocurrir que la mujer se diga a sí misma: Mi esposo perdió su empleo, ¿Por qué no me lo dijo? ¿Acaso no hay confianza?

El estado de ánimo va estrechamente relacionado con el número de horas que el hombre empieza a pasar en su casa. Porque el lugar donde a él le parece lógico realizarse profesionalmente es en su trabajo, en ese ambiente, con sus papeles, reuniones y el teléfono, etc.

El mal humor y la irritabilidad se hacen más potentes cuando ya no hay más donde ir, cuando no hay más entrevistas, cuando nadie llama. Aquí el panorama empieza a tomar otro color y otro sabor. Porque ha pasado más de un mes y no hay nada a la vista. Aparece también la rabia; a raudales en muchos casos, porque existe la sensación de abandono y de traición por parte del entorno. En otros, aflora la desconfianza, la inseguridad en sí mismo o, incluso, una fuerte amargura provocando que el marido se desquite con su esposa.

Qué hacer si mi marido perdió su empleo y se irrita conmigo

Existen diversas soluciones posibles dependiendo de cada persona, el arma más potente que tiene el matrimonio es la comunicación, ya que al expresar sus problemas o necesidades se resuelven dos conflictos: por una parte está la esposa que no sabe lo que pasa y por ende se aflige perdiendo la confianza en la relación y por otro lado está el esposo que se lastima a si mismo guardando los problemas para sí mismo. En cambio al existir una buena comunicación el horizonte se verá más calmo ya que no existen más barreras que el problema en sí y por lo tanto es posible encontrar una solución.

Por lo general es necesario que el marido acepte su nueva condición y se ampare en su mujer ya que es muy importante tener en claro que el matrimonio es una sociedad en la cual cada integrante es igualmente importante y necesario, por otro lado, la esposa debe ser comprensible y demostrar apoyo para que el afectado se sienta confortado y lo suficientemente calmado para entender que no es el fin del mundo, sino que es un nuevo comienzo.

En los casos donde el marido se siente demasiado derrotado o abatido por la situación es necesario acudir a un tercero que también preste apoyo con un consejo o ayuda para encontrar empleo, de esta forma será más simple para el ver que existen sus seres queridos, que al contar con aquella red de apoyo cada problema al cual se deba enfrentar el marido será visto con otros ojos no pensando que es una catástrofe y por ende le encontrará una posible solución.

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